Esta mañana pase por su casa a saludarle sabiendo que seria la última vez que podría. Que injusta es la vida cuando se va escapando de a pocos y de golpe. Parte de mi desearía que todo vuelva a ser como antes pero no será igual sin Káiser.
Hasta su último suspiro fue fiel. Ilumino nuestros días 11 años. El rey de la casa, el amigo fiel e incondicional de la familia, bello Káiser te has ido a una nueva aventura donde ya no y hay dolor ni sufrirás. Toda la casa me recuerda a ti, dejaste tu esencia imborrable en cada rinconcito y cada esquina. Lloro porque te extraño, y porque no fueron suficientes los cariños que te hacia, ni caricias que te daba, todo gesto fue Incomparable a tu nobleza y lealtad. Hasta que nos volvamos a ver mi bello Káiser. Estaremos contigo en un abrir y cerrar de los ojos. Te lo prometo.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario