viernes, enero 24, 2014

Una noche fría.

En noches frías como estas que muero de sueño y duermo poco, se me olvida lo que se siente el calorcito y humedad del verano, y me acuerdo de nuestras pláticas tontas , tocando temas de todo y nada, filosofando por así decirlo, y posando preguntas profundas, serias y desordenadas entendiéndonos tan bien...cuando de repente agarraste bien fuerte mi mano al cruzar la calle y no me soltaste hasta mucho después. Dimos un montón de vueltas, caminando las mismas cuadras para no alejarnos tanto de casa y en una de las esquinas a la vuelta de la iglesia donde iba cada domingo me robaste el primer beso... Me acuerdo tantito de tus labios cálidos y húmedos, de tu incisivo central y tu aliento a Halls sabor fresa. Y después de lo que pareció una beso eterno me 
 miraste con esos ojos pardos me regalaste una sonrisita y no te dije nada por no romper la magia de pertenecer a un momento más grande que los dos. 

No hay comentarios.: