No te quise ver a los ojos por miedo a que te dieras cuenta que ya no te quería como antes. Por miedo a lastimarte, herir tus sentimientos que hasta entonces aún creía eran ciertos y sinceros hacia mi. Nunca imagine que terminaría siendo yo la que te rompiera el corazón. Después de todo lo que pasamos para estar juntos, para comprender que el sentimiento no era amor, no era amor...
Lo siento. No te quiero lastimar, ni tampoco quiero que me perdones. No merezco tu perdón. Y aunque sientas que haya remedio, una luz de esperanza. ( después de todo aprendimos que las esperanza es lo último que se pierde) no insistas ni te humilles. Ni llores ni te arrepientas... Simplemente olvídame, no me esperes y vete lejos de todo lo que te recuerde a los dos. Ya no tengo nada para ti... Ya no tengo nada para mi...
No hay comentarios.:
Publicar un comentario